Algas, el alimento que nos regala el mar

Son los vegetales más antiguos evolutivamente hablando y de ahí su gran riqueza en minerales, incomparables a ningún otro vegetal conocido hasta ahora. Las algas pertenecen al grupo de alimentos consumidos desde la antigüedad por sus excelentes propiedades nutricionales, junto con legumbres, vegetales o frutos secos.

Las algas no absorben la contaminación marina, tal y como ocurre en el caso de los peces, ya que en zonas sobrecargadas de contaminación no se desarrollan. Por lo que se puede decir que se trata de una fuente orgánica limpia y cargada de nutrientes esenciales. 

Las algas o vegetales marinos cuentan con una amplia variedad de especies. Suelen crecer en aguas frías durante el invierno y todas ellas contienen clorofila. Las más verdes proceden de la superficie y tonalidades marrones de profundidad.

Un dato curioso es que todas las algas son comestibles, al contrario de lo que ocurre en el reino vegetal terrestre donde encontramos plantas cuyo consumo no está recomendado. Las variedades más comunes son el Wakame, Kombu, Arame, Nori, Dulse, Hiziki o Agar – Agar.

Se venden secas por lo que tanto su almacenamiento como su consumo resultan muy cómodos y su conservación se mantiene por periodos de tiempo muy prolongados, sin perder propiedades nutricionales. Son ricas en Vitamina A, grupo B (Excepto B12), C ,D ,E y K, en hidratos de carbono y proteína vegetal.

Antes de utilizarlas hay que ponerlas en remojo durante algunos minutos en unos casos, o cocerlas durante algún tiempo en otros, dependiendo de la variedad de algas que vayamos a utilizar.

Entre sus beneficios:

  • -Estimulan la glándula tiroides y con ello el metabolismo. No se aconseja e personas con hipotiroidismo.
  • -Regulan la tensión arterial.
  • -Aumentan la fortaleza del cabello, piel y uñas.

A tener en cuenta:

-Una vez compradas deben ser guardadas en recipientes herméticos.

-Siempre deben lavarse en agua fría antes de poner a remojo para cocinarlas. Cada una tiene su tiempo concreto de cocción y remojo que oscila entre los 5 y los 10 minutos de media.

Artículo gentileza de Cristinatur