Algo más sobre la alcachofa

La alcachofa, alcachofera o alcaucil, está indicada en personas con problemas de ictericia y mala digestión de las grasas.

Es una planta que ayuda en la activación de los jugos biliares y regeneración de las células hepáticas.

Gracias a ello ayuda al hígado en su trabajo de filtración y eliminación de sustancias tóxicas y en general a reducir los niveles de colesterol en sangre.

Su faceta más conocida, es el uso que se hace de la planta como depurativo en dietas de control de peso gracias a su alto contenido en fibra saciante pero además :

Adicionalmente, las alcachofas contienen un 24% de vitamina K y un 22% de folato, que actúan como antioxidantes anti radicales libres y ayudan a prevenir la anemia

Contienen un 25% del requerimiento diario de vitamina C, (ácido ascórbico), que ayuda a proteger y activar nuestro sistema inmune

Además  su uso como planta se extiende a otros ámbitos como:

  • Los extractos fibrosos, en cosmética como ingrediente de tónicos o lociones ligeramente astringentes, útiles para limpiar y refrescar el cutis o vigorizar el cabello.
  • Las hojas de la alcachofa, para fabricar un licor llamado Cynar, usado como aperitivo amargo o «bitter».

La hoja de la alcachofa se compone, entre otras muchas sustancias de esteroles, magnesio y que actúan en sinergia con la «cinarma» una sustancia amarga y aromática

Los minerales también son abundantes, sirviendo buenas cantidades de magnesio, manganeso, cobre, potasio y fósforo.

La receta:

Si nunca ha probado las alcachofas asadas, corta la tercera parte de arriba y el tallo, haciendo que parezcan una flor.

Inserta un par de gajos de ajo, rocía con aceite y jugo de limón y espolvorea con sal, envuelve de forma apretada con papel aluminio.

Hornea a 425 grados durante una hora y 15 minutos.

Cuando atempere se pueden convertir en una ligera y saludable cena.