Contratar a un Extranjero en trámite inicial o renovación de su residencia

Los requisitos varían según los siguientes supuestos.

  • Residencia en régimen general.

Que podrán ser contratado una vez sea favorable la resolución inicial y pueden permanecer en la actividad mientras se encuentre en período de renovación.

Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, artículo  71 por el que se aprueba el Reglamento la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social.

La renovación de las autorizaciones de residencia y trabajo cuenta ajena podrá solicitarse durante los 60 días naturales previo a la fecha de expiración de la vigencia de su autorización. LA PRESENTACION DE LA SOLICITUD EN ESTE PLAZO, PRORROGARA LA VALIDEZ DE LA AUTORIZACION ANTERIOR HASTA LA RESOLUCION DEL PROCEDIMIENTO. También se prorrogará hasta la resolución del procedimiento en el supuesto en que la solicitud se presente dentro de los TRES MESES POSTERIORES a la fecha en que hubiera finalizado la vigencia de la anterior autorización, sin prejuicio de la incoación del correspondiente procedimiento sancionador por la infracción en que se hubiese incurrido.

Durante la tramitación del expediente, la administración solicita informes a distintos órganos para la correcta resolución, así como el ingreso de las tasas, lo cual interrumpe el tiempo de resolución y posteriormente a la vista de los informes recibidos, dictará Resolución, mientras esto transcurre debe considerarse prorrogada la validez de la autorización de residencia para el extranjero, a todos los efectos legales.

  • Residencia para Familiar de español o de miembro de la unión, estos pueden ser contratados, con solo la solicitud de su residencia inicial y en trámite de renovación.

Real Decreto 240/2007, de 16 de febrero, sobre entrada, libre circulación y residencia en España de ciudadanos de los Estados miembros de la Unión Europea y de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo

El régimen comunitario establece una serie de derechos más allá de tener o no una tarjeta de residencia; es decir, la tarjeta no es constitutiva de los derechos de libre circulación, de establecimiento en España y del ejercicio de actividades laborales o profesionales. Realmente el régimen comunitario establece esos derechos al margen de que tengamos o no tarjeta.  La norma establece la obligación de obtener la correspondiente tarjeta o certificado de residente comunitario para los casos en los que el ciudadano familiar de un ciudadano comunitario o español, o de un ciudadano de la Unión Europeo vaya a permanecer en España más de 90 días. En el resto de los casos no es ni siquiera necesario. Pero eso no quiere decir que no tengamos el derecho inherente al régimen comunitario y uno de esos derechos es el del ejercicio de actividades laborales y profesionales.

El tener o no tener esta tarjeta, como decimos, no implica que no tengamos estos derechos. La tarjeta, o el certificado de residencia no son permisos de residencia ni una autorización para trabajar como tal como ocurre en régimen general, sino que únicamente es un documento de identidad que nos sirve para acreditar nuestra condición de familiar de ciudadano de la Unión que reside en España.  Los derechos los tenemos porque la ley los establece y los acreditamos de una forma sencilla y efectiva con la tenencia de esa Tarjeta Comunitaria o certificado de registro de ciudadano de la Unión Europea.

Por lo tanto, se puede trabajar sin tener tarjeta, si estamos incluidos en el régimen comunitario y podemos trabajar sin tener certificado de residencia de la Unión Europea si somos ciudadanos comunitarios.

Existen otros supuestos como residencia por estudios, investigación o prácticas, circunstancias excepcionales, que no tocamos en este artículo.

Artículo gentileza de City Gestión Cubasol