CULTIVA LOS 5 PILARES DEL BIENESTAR

El secreto del bienestar no se queda en eliminar algún propósito sino en implantar buenos hábitos de manera frecuente para dar ese giro a nuestra vida que a veces deseamos. Los cinco pilares del bienestar para encontrarnos mejor son:

1. Nutrición:

Beber suficiente agua a pequeños sorbos a lo largo del día, sin esperar a tener sed. Al principio igual nos cuesta un poco, pero al hacerlo de forma gradual en unos días empezamos a sentirnos mejor.

Comer sano: Nuestra mejor herramienta para evitar caer en algunas de las enfermedades como hipertensión, problemas cardiovasculares o diabetes tipo II. El secreto está en comer más frutas y verduras. Alimentos frescos en porciones más pequeñas de lo habitual y evitar aquellos ultraprocesados con apetitosas formas y fatales para nuestras arterias.

2. Ejercicio:

Hacer ejercicio físico adaptado a nuestras necesidades y condición física. Para ello, como en el apartado anterior, es indispensable contar con ayuda profesional

3. Relajación:

Descansar bien, las horas necesarias y en una postura adecuada, evitando aparatos electrónicos antes de irnos a la cama y procurando que sea siempre a la misma hora

4. Mente/espíritu:

Ser optimista, practicar técnicas de relajación, tener gestos humanitarios y convertirnos en parte de la solución y no el problema. Intentar mirar la vida de modo realista

5. Buscar ayuda:

Siempre que sea necesario busque la ayuda de un profesional que pueda asesorar y dar las herramientas que usted necesita para seguir adelante.

Quizás todo esto es evidente, aunque seguro que no está de más recordarlos de vez en cuando.

Artículo gentileza de Cristinatur

Menopausia y alimentación

La menopausia se asocia a cambios fisiológicos que aumentan el riesgo y aparición de diversas patologías en la mujer. La disminución en la producción de estrógenos, altera diversas funciones en el organismo, entre ellas la mineralización ósea, lo que se traduce en enfermedades como la osteoporosis.

Un mayor cansancio, aumento de peso, presión arterial y triglicéridos en sangre, resistencia a la insulina, los temidos sofocos, cambios de humor y de comportamiento se asocian a esta disminución de las hormonas femeninas a partir de los 45-50 años.

Los cambios hormonales durante la menopausia, sumados a los hábitos de vida, antecedentes familiares y alimentación favorecen el aumento del número de mujeres que a medio y largo plazo padecerán enfermedades cardiovasculares. Existe abundante evidencia científica de que la dieta es un factor que influye directamente en el perfil del riesgo cardiovascular.

Un mayor consumo de grasas mono insaturadas, omega 3, fibra, potasio, calcio o magnesio, reducen considerablemente este riesgo, mantienen a raya algunos síntomas post-menopáusicos y ayuda a evitar otras enfermedades asociadas. Por tanto, reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular y mejorar algunos síntomas de la menopausia está en nuestra mano

Desde la Asociación Americana del Corazón, recomiendan ciertas pautas alimenticias y hábitos de vida como evitar el sedentarismo, el consumo de tabaco o las grasas saturadas. El objetivo final es disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y mejorar la calidad de vida y su entorno.

Aumentar el consumo de cereales integrales, frutas, verduras, hortalizas de temporada, lácteos desnatados, proteínas y grasas de calidad (huevos, carnes magras, pescado azul, frutos secos) disminuye en la mujer hasta un 33% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y mejoran su calidad de vida con respecto a los efectos de la menopausia en su organismo.

Sin duda, unas pautas alimenticias personalizadas y adaptadas a las necesidades de cada mujer, hacen que mejore su calidad de vida de manera considerable. ¿Cuándo empezamos?

Artículo gentileza de Cristinatur

Comer para dormir mejor

La alimentación tiene un papel fundamental en la calidad del sueño: mantener una alimentación adecuada y hacer una buena elección de aquello que comemos, en especial en las horas anteriores a irse a la cama, son factores que repercuten de forma beneficiosa en una buena higiene del sueño.

A continuación, les ofrecemos algunas recomendaciones para favorecer un sueño reparador:

PROCURAR:

-Establecer una rutina diaria, fijando unas horas regulares para acostarse y levantarse.

-Cenar, o realizar la comida previa a acostarse, unas dos horas antes para evitar problemas de reflujo y garantizar una buena digestión.

-Incorporar a nuestra cena alimentos que ayuden a aumentar la melatonina, hormona reguladora del sueño. Lácteos, huevos, frutos secos, cereales integrales, patatas, verdura, plátano o piña contienen triptófano, aminoácido que actúa como precursor de la melatonina.

-Preparar infusiones con componentes que favorezcan la relajación, como tila, melisa, pasiflora, flor de azahar…

-Bajar la intensidad de la luz antes de ir a dormir. El ciclo de luz y oscuridad es el factor fundamental para sincronizar el ritmo circadiano (vigilia-sueño) y la secreción de melatonina.

-Practicar ejercicio regularmente, durante el día o más de dos horas antes de acostarse, para favorecer la relajación y el buen descanso posterior.

EVITAR:

-El consumo a partir de determinadas horas, de alimentos y bebidas con estimulantes como la cafeína, la teína o la teobromina, presentes en el café, té, cacao, guaraná, mate y cola.

-Los alimentos y/o preparaciones muy pesadas y copiosas, (elaboraciones con muchas grasas, guisos, fritos, salsas muy condimentadas…), así como alimentos picantes, azucarados y ácidos. El proceso digestivo se ve reducido durante el sueño.

-Las bebidas alcohólicas favorecen la somnolencia, pero inducen un sueño ligero de mala calidad.

-El uso de dispositivos tecnológicos (móvil, portátil) al menos una hora antes de ir a dormir.

Con estos sencillos pasos ayudarás mejorar tu sueño y por tanto, tu calidad de vida.

Artículo gentileza de Masol

Alimentos para subir nuestras defensas

El sistema inmune está formado por un entramado complejo de órganos y células, encargados de proteger el organismo de bacterias y sustancias peligrosas a las cuales destruye

.

Un sistema inmune más fuerte nos garantiza una mayor calidad de vida y nosotros somos los primeros responsables además de promotores gracias a los alimentos como probióticos que ayudan a nuestra flora intestinal o vitaminas para un mejor rendimiento orgánico.

Algunos consejos y alimentos para subir nuestras defensas:

Ajos, cebollas puerros

En cualquier época del año constituyen un antibiótico natural contra infecciones respiratorias y digestivas. Además son algunos de los alimentos más ricos en B6 (Imprescindible para el buen funcionamiento del sistema inmune). Sus aceites esenciales y principios activos tienen propiedades expectorantes y antiinflamatorias.

Alimentos ricos en Vitamina C

Mejoran y aceleran la recuperación de resfriados y gripes. Se puede obtener mucha vitamina C añadiendo diariamente limón a ensaladas frutas o infusiones, ya que tiene estupendas propiedades mineralizantes, además es muy rico en potasio y calcio. Otros alimentos que tienen una cantidad alta de vitamina C son: perejil, Kiwis, Brócoli, Grosella, Coles de Bruselas, Caqui, Papaya y Fresas.

Alimentos Ricos en Betacaroteno

Son además necesarios para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Zanahorias, boniatos, melocotón, calabaza.

Productos apícolas como la miel, propóleo, própolis, jalea real, polen.

MANTENER CONTACTO CON EL SOL

Necesario para la producción de vitamina D esencial. Se recomienda tomar el sol no más de 20 minutos y siempre antes del mediodía.

EVITAR COMER MUCHA AZÚCAR Y GRASAS.

Azúcar refinado y grasas saturadas se encuentran en alimentos procesados. Refrescos, embutidos, galletas, bollería etc., provocan que se desplacen de nuestra dieta habitual otros alimentos que sí son más saludables, como frutas o frutos secos, con vitaminas C y E que mejoran nuestra inmunidad.

Por gentileza de Cristinatur

QUE NOS APORTA EL RETINOL

Se la conoce como Retinol porque tiene una función específica en la retina del ojo. En el papiro de Eber(1500 a.C.), uno de los más antiguos tratados.

En el Egipto faraónico, se recomendaba el hígado de buey y el hígado de gallo negro para modular la ceguera crepuscular y las lesiones que producen opacidad en la córnea.

Su denominación proviene de la zanahoria (Daucus carota) que es rica en caroteno. El más activo es el betacaroteno, llamado Provitamina A.

Actúa directamente como factor antienvejecimiento, pero también nos ayuda a evitar o mejorar en caso de anemia, síntesis de colágeno, disminuir los niveles de colesterol además de contener propiedades antialérgicas

Una carencia de vitamina A se puede deber a diversos factores:

  1. Por falta de deporte: la malnutrición del anciano y por dietas bajas el proteínas para adelgazamiento o eliminar colesterol.
  2. Por problema de mala absorción: Derivados de otros problemas en hígado y vesicula biliar.
  3. Por un aumento excesivo de las necesidades: Enfermedades crónicas, infecciones, y fiebre en los niños, hipertiroidismo, contaminación, tabaco, alcoholismo, cáncer, ingesta de anticonceptivos y algunos medicamentos como antiácidos, anticoagulantes, aspirina, barbitúricos o laxantes.

Algunas enfermedades como neumonía o el hipertiroidismo también hacen perder gran cantidad de vitamina A.

COMO EVITAR SU CARENCIA

Principalmente tomando alimentos ricos en vitamina A. Por cada 100 gramos encontramos que alimentos como el hígado, huevos y zanahorias son los que más cantidad contienen.

-Hígado de cordero 20000.00 mg /Aceite de hígado de bacalao 18000.00 mg / Hígado de cerdo 17595.00 mg / Hígado de ternera 10000.00 mg

-Huevo de pato 740.00 mg.

-Zanahoria 1333.00 mg / Zanahoria cocida 1260.00 mg. / Perejil fresco 673.33 mg.

La vitamina A es muy estable al calor e insoluble en agua aunque muy sensible a la luz y la oxidación, de ahí la importancia de tomar los zumos rápidamente para poder aprovechar la mayor cantidad de propiedades posibles.

Es más, si se consume en productos enlatados se pierde entre un 15-30% de sus beneficios antes de ser consumidos.

Aunque la vitamina E la protege de la oxidación, siempre es mejor conservar los alimentos que la contienen a la sombra y al abrigo del aire.

Artículo gentileza de Cristinatur

Claves para proteger la salud del corazón

El 49 por ciento de las personas cree que sólo a partir de los 30 años se debe tener precaución con la salud del corazón. Sin embargo, la salud del corazón hay que empezar a cuidarla desde la infancia mediante la educación. Por eso, es importante tener en cuenta estas seis claves para educar a los niños frente al riesgo de las enfermedades cardiovasculares.

  1. Evitar la obesidad: Llevar una dieta equilibrada, formada por los alimentos que nos aportan la cantidad adecuada de todos y cada uno de los nutrientes que necesitamos es fundamental para evitar factores de riesgo como el sobrepeso y la obesidad.
  2. Tener una presión arterial normal: Tratar la hipertensión puede reducir considerablemente los riesgos de enfermedad cardiovascular.
  3. Controlar la diabetes: Quienes padecen este trastorno tienen más riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. Es vital aprender a prevenir la diabetes y mantener a raya este factor de riesgo.
  4. Vigilar los índices de colesterol: La glucosa se acumula en la sangre (lo que se denomina hiperglucemia), daña progresivamente los vasos sanguíneos (arterias y venas) y acelera el proceso de arteriosclerosis aumentando el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.
  5. No fumar: Fumar triplica la incidencia de enfermedad cardiovascular, demás, al año de dejar de fumar, el riesgo de padecer insuficiencia coronaria disminuye a la mitad.
  6. Hacer ejercicio físico: Aunque la práctica de algún deporte que nos guste siempre es buena, no es necesario fijarse metas agotadoras y exigentes. Pequeños gestos como usar escaleras en lugar de ascensor, caminar un poco más, o pasear 30 minutos en nuestros ratos de ocio son buenas alternativas para mantenernos activos. Es aconsejable que la práctica de ejercicio sea diaria o al menos 3-4 veces por semana. Además, se debe adquirir y sobre todo mantener, el hábito de realizar actividad física con regularidad.

El secreto del agua de arroz

La próxima vez que necesites cocer arroz no tires el agua. En ella se encuentran múltiples beneficios.

El agua de haber cocido arroz está llena de propiedades para la piel, vitaminas y minerales, alantonin y ácidos ferullico, especialmente antioxidantes que tienen efecto antiinflamatorios sobre la piel.

También contiene Inositol (promueve el crecimiento celular) puede retrasar el envejecimiento y es estimulante del flujo sanguíneo, lo que disminuye la apariencia de los poros abiertos y da más vitalidad al rostro.

Además, puedes cocer arroz con un “Triple propósito”:

– Salud

– Alimentación

– Belleza.

Cada vez que cuezas arroz guarda el agua en un recipiente aparte Es en esa agua donde este cereal ha liberado algunas de sus más útiles propiedades.

Se puede beber mientras está caliente, endulzar un poco o puedes dejar que se enfríe y tomarla tal cual. De esa forma te proporciona energía, mejora el tránsito intestinal, alivia dolores estomacales, náuseas, vómitos, regula la temperatura del cuerpo, estimula la producción de leche materna, previene y cura el estreñimiento, es buen remedio para las irritaciones cutáneas y puedes utilizarla para aclarar el cabello y así darle más fuerza y brillo.

Lavando la cara habitualmente con agua de cocción de arroz tu piel será más suave y se disimularán los poros faciales, ya que ayuda a abrir los que se han cerrado y por ende a mantener la piel más limpia.

La próxima vez que cuezas arroz ¿Vas a tirar esa agua?

La importancia de leer las etiquetas

La ley que regula el etiquetado de los alimentos y toda la normativa existe, aunque ya se sabe que quien inventa la ley en ocasiones da pie a inventar la trampa

Recordemos términos como el conocido “bio” o «eco» que desapareció misteriosamente de gran cantidad de productos tras una sentencia que marcaba las pautas para llamar así a los alimentos que deberían encontrarse dentro de estas denominaciones, bajo penalización a las grandes compañías

Las denominaciones de los productos juegan con las palabras, adjetivos, imágenes, en el nombre o en la descripción del alimento, usan términos que inducen a confusión o bien omiten algunas palabras.

El resultado es que el consumidor cree estar comprando y comiendo una cosa… y en realidad no lo

¿Debemos estar alerta?

De manera general, sólo aquellas personas que tienen alguna patología, intolerancia, alergia o preferencia alimentaria leen la lista de ingredientes en los productos que adquieren

Aprender a leer las etiquetas de los alimentos debería ser una cuestión de estado y ser asignatura obligatoria en los centros escolares.

Nos facilitaría el trabajo a los dietistas y sería una medida más que favorable para evitar muchas enfermedades vinculadas al exceso en el consumo habitual de ultraprocesados.

Lo que callan las etiquetas

A veces la clave está en la palabra que falta.

Todo en el envase finge ser lo que tú crees que es, pero en realidad no lo dice en ningún sitio: rallado o lonchas que no dice queso, picada que no dice carne.

Esas palabras que faltan en la etiqueta no se omiten sin querer, o por azar, o porque quieran acortar la denominación, sino porque, con la normativa en la mano, lo que nos están tratando de vender no será queso, sino un preparado lácteo,  ni será carne picada sino un preparado de carne.

Debemos estar atentos y leer, entender y comprender que dicen y lo que callan: esas palabras que faltan deberían hacerte mirar con más cuidado la letra pequeña y la lista de ingredientes.

Elegir «alimentos» en vez de «productos»

Un último apunte, pocas etiquetas encontraremos en los alimentos frescos, de temporada y km 0.

Apuesta por una alimentación sostenible. No es por moda, está en juego tu salud y la de tu entorno a medio y largo plazo

Fuentes OCU y AECOSAN

Por Gentileza de Cristinatur

Medicinas naturales- Hoy comemos calabaza

La calabaza es el antioxidante por excelencia de la pirámide alimentaria.

Además, su contenido en fibra, vitaminas y minerales las hacen indispensable en cualquier dieta.

-Carotenos, en su pulpa que se transforman en vitamina A en nuestro organismo

Junto a los puerros tiene la habilidad de impedir el aumento del tamaño en la próstata.

A pesar de que esta hiperplasia benigna no es tan grave como el cáncer, es una inflamación que se da habitualmente en varones mayores de 50 años y suele ser bastante molesta.

Se ha comprobado la importancia de los carotenos en la prevención de otras enfermedades degenerativas como la pérdida de audición.

-Cumarinas, sustancias también antioxidantes capaces de neutralizar los radicales libres.

-Licopenos, otro componente antioxidante que se encuentra en la pulpa y reduce la probabilidad de padecer cáncer de próstata, pulmón, estómago, vejiga y cuello de útero. Tiene además la propiedad de disminuir el colesterol en sangre

-Vitamina C, 100 gramos de calabaza proporciona casi la mitad de las necesidades diarias de esta vitamina en nuestro organismo.

Junto a los carotenos ayudan a mantener la buena salud arterial y previene la aparición de la arterioesclerosis,  depósitos de placas en las arterias.

-Ácido fólico. Además de intervenir en la salud del sistema nervioso, ayuda a proteger el corazón de posibles ataques cardíacos

Es ideal para perder peso por su elevadísimo contenido en agua (100 gramos de calabaza contiene unas 13 calorías) y en potasio.

El potasio aumenta la diuresis y ayuda a prevenir la retención de líquidos.

La calabaza es un alimento muy saciante. A pesar de sus reducidas calorías, su ingesta frena el hambre y elimina la necesidad de consumir otro tipo de alimentos menos apropiados en las dietas de adelgazamiento.

Contiene gran cantidad de fibra por lo que previene el estreñimiento y ayuda a eliminar toxinas de los intestinos.

Es rica en Hidratos de carbono, pero su elevado contenido en fibra hace que se absorban de manera lenta por lo que mantiene los niveles adecuados de azúcar en sangre, resultando muy apropiada para los enfermos de diabetes y más desde que se ha comprobado que es un alimento que estimula al páncreas.

Por gentileza de Cristinatur

La cebolla y sus beneficios

Existen muchas variedades y tipos de cebolla (blanca, morada, tierna, etc.) y formas de consumirla (cruda, cocida, caramelizada, en jarabe)

Es, sin duda, uno de los alimentos imprescindibles en nuestra cocina, prácticamente podemos tomarla y cocinarla de mil maneras y sirve para condimentar cualquier plato.

Pero además de sus propiedades culinarias, las propiedades nutricionales e incluso medicinales de la cebolla hacen que sea un alimento altamente recomendable.

El principal componente de la cebolla, con diferencia, es el agua. Supone el 90 % de su composición. Por ello, sorprende que en el 10% restante encontremos tantos nutrientes y con tantas propiedades beneficiosas.

  • Aceites esenciales, responsables de la mayoría de las propiedades de la cebolla, aunque también del molesto lagrimeo que sufrimos cuando las troceamos.
  • Vitaminas del grupo B, necesarias para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y del inmunitario.
  • Vitamina E y C, con potente acción antioxidante.
  • Aminoácidos esenciales
  • Fibra.
  • Múltiples minerales y oligoelementos como potasio, magnesio, fósforo, calcio, sodio y azufre entre otros.

Una de las propiedades más conocidas de la cebolla es la acción diurética, por lo que se recomienda a personas con insuficiencia renal, gota, cálculos renales, edemas o hipertensión. 

Por su efecto diurético, pero también por su alto contenido en agua y fibra y bajo en grasas y azúcares, es indispensable en cualquier dieta.

Tiene acción expectorante, así como bactericida y fungicida.

Es muy útil en procesos como resfriados, catarros, bronquitis, faringitis y otras afecciones respiratorias.

De hecho, un remedio muy usado en estos casos, es colocar una cebolla partida por la mitad al lado de la cama por la noche para facilitar el proceso de respiración.

Es un potente cardioprotector gracias a su propiedad antitrombótica, además tiene capacidad de disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos y es hipotensora, siempre que se consuma de forma habitual.

La tan conocida acción depurativa de la cebolla se debe a que es capaz de eliminar las toxinas y fermentos que se producen en el estómago tras la digestión, proceso que también favorece al estimular al hígado, páncreas y vesícula para que segreguen las sustancias necesarias.

Estas propiedades solo se dan cuando se consume cruda.

Deberán evitar un consumo excesivo aquellas personas que sufran de acidez estomacal o tengan tendencia a la flatulencia o meteorismo.

Las propiedades de la cebolla son innumerables, fortalecer el cabello, el sistema inmune, los bronquios etc.

Es por ello que os invito a investigar más sobre esta económica y saludable verdura que no puede faltar en nuestra despensa.