¿Cómo es un teléfono resistente al futuro?

Este artículo está estructurado en 4 apartados importantes para que un teléfono soporte el paso del tiempo (2 a 3 años).

1. – Con pantalla OLED y resolución QHD

A la hora de la verdad, tan importante como una resolución ambiciosa es una buena representación de color y brillo.

Las tendencias actuales en las pantallas de más alto nivel es subir la frecuencia de de refresco hasta los 120 Hz, como es el caso del OnePlus 8 Pro o la familia Samsung Galaxy S20, logrando así una experiencia visual más fluida en generalal, ya que no solo es interesante en gaming, sino también en tareas básicas para el usuario como los scrolls. No obstante, modelos de gama media alta como el Realme X50 Pro o el OnePlus 8 han dado el salto hasta los 90 Hz y según nuestra experiencia, también se nota.

2. – Cámaras: de cantidad y calidad

A no ser que la fotografía te resulte indiferente, en cuyo caso encontrarás teléfonos de gama de entrada y media con unos resultados aceptables para tus expectativas, la fotografía es una de las áreas diferenciales entre las diferentes gamas de los teléfonos móviles.

La fotografía hecha con el teléfono móvil está estrechamente ligada al software y en este sentido, las marcas mejor posicionadas son Google, Huawei o Apple.

3. – Más RAM, por favor

Aunque no podamos cuantificar su efecto de forma clara, la cantidad de RAM de un dispositivo es clave para la multitarea y para soportar mejor el paso del tiempo, cuando las aplicaciones engorden. Y es que con la forma en la que Android trabaja y se actualiza, la memoria RAM es un elemento hardware que siempre va a venir bien.

4. – En Android, el caballo ganador sigue siendo Snapdragon

Cuando compramos un teléfono con la idea de que nos dure unos cuantos años vista, el hardware es fundamental para que no se nos quede corto con la llegada de nuevas funcionalidades, aplicaciones y actualizaciones. Aunque cada año salen nuevos smartphones con nuevos procesadores, ninguno ha sido una revolución respecto a su predecesor. En general, el salto tiene que ver con la solución de problemas y una mejor eficiencia energética. En cuanto a rendimiento, la diferencia es más notoria con la perspectiva de dos años.

Artículo gentileza de TENEFONO