Fitoterapia, el poder de las plantas

La fitoterapia consiste en utilizar las propiedades de las plantas para prevenir o tratar las diferentes enfermedades.

Para beneficiarse de todas las virtudes encerradas en la naturaleza, la fitoterapia tradicional aconsejaba el consumo de las plantas medicinales en forma de tisanas, baños, cataplasmas o incluso los «apócemas» cuyo nombre por deformación popular, dio lugar a las famosas pócimas medievales.

En la actualidad, los grandes avances tecnológicos han permitido la creación de nuevas formas más fáciles de administrar y sobre todo más eficaces, debido a que los laboratorios consiguen extraer los principios inmediatos de las plantas, aquellos de los cuales nos beneficiamos y descartar el resto

De todas ellas cabe destacar la más extendida en su uso como son las cápsulas por facilitar tanto la dosis exacta como su consumo general.

Las plantas nos ayudan en cualquier patología. Desde la picadura de un insecto a la fiebre o enfermedades más graves gracias a la variedad y sus compuestos.

El ajo como antiséptico, amapola para combatir el insomnio, valeriana para relajarnos, cola de caballo como diurética o la bardana para aliviar los síntomas del reuma o la gripe son sólo algunos de los ejemplos más conocidos.

Pero existen muchos más.

Ya sean sus raíces, tallos o flores, de cada planta, como de cada persona podemos extraer algo bueno.

También algo malo ya que por ser natural, no deja de ser peligroso.

Sólo debemos recordar nombres como la venenosa cicuta, hiedra, azalea, la hortensia o el ricino entre otras plantas que pueden llegar a ser tóxicas y mortales.

“En la dosis está el veneno” por tanto, precaución a los buenos y bienintencionados consejos de amigos y vecinos y ante todo primero siempre la salud y el bienestar.

Como ocurre con las setas, si no las conocemos, mejor ponernos en manos expertas que sepan cuál es la planta que necesitamos y en qué medida.

Por gentileza de Cristinatur.com