Hieloterapia facial

Beneficios :

Aporta brillo. El hielo mejora la circulación de la sangre, y le otorga a la piel un brillo natural saludable.

Reduce el acné.

Ayuda a disminuir la inflamación y el enrojecimiento de las espinillas y manchas.

Suaviza la piel. Cierra los poros dilatados y tonifica.

Desinflama. Disminuye las bolsas debajo de los ojos.

Evita las arrugas. Retarda la aparición de líneas de expresión.

Prepara la piel

Antes de aplicarte la base de maquillaje, pasa un cubo de hielo por tu piel, enfocándote en los poros abiertos. Empezarás a notar cómo se reducen. De esta manera, prepararás al cutis para obtener los mejores resultados de los cosméticos que utilices.

¿Cómo aplicarlo?

Limpia a profundidad la piel del rostro, antes de empezar con el tratamiento. Debe quedar libre de maquillaje.

Envuelve los cubos fríos en un paño suave de algodón. Nunca los apliques directamente sobre el rostro.  Frota con el paño las diferentes áreas del cutis, y permanece uno o dos minutos, como máximo, en cada zona.

Realiza movimientos circulares con los cubos de hielo, a lo largo de la mandíbula y barbilla, en la frente, las mejillas, y en el área de la nariz.

Completa este tratamiento con la aplicación de un tónico facial natural, u otro producto contra el acné que te recomiende tu dermatólogo.

Para tratar las quemaduras solares, antes de aplicar el hielo sobre la piel, conviene adaptarlo con una toalla mojada en agua helada y aceite esencial de lavanda.

Si quieres una ayuda extra a la hora de tratar las ojeras, puedes congelar cubos con jugo de pepino.

El hielo es mágico, pero debes tener cuidado al utilizarlo: no apliques más de dos cubos, ya que el exceso podría empeorar los problemas de tu piel. La zona de los ojos, se debe frotar con más cuidado.

Si el frío se vuelve demasiado incómodo, deberás detener el tratamiento.  Evita aplicarlo por más de 15 minutos.