Hoy viajamos a Chile

Chile es un que se extiende por el borde occidental de Sudamérica, con más de 6,000 km de costa en el océano Pacífico. Santiago, su capital, se ubica en un valle rodeado de los Andes y la cordillera de la Costa.

Su peculiar geografía, una estrecha y larga franja encajonada entre el Pacífico y la cordillera de los Andes, le permite ofrecer una extraordinaria diversidad de paisajes: portentosos glaciares, fiordos, nevados y volcanes, cumbres andinas de más de seis mil metros, hechizantes desiertos, islas remotas y salvajes en el confín austral del mundo; y en ultramar, en los mares del Sur, la misteriosa Isla de Pascua.

Los platos más tradicionales de la gastronomía chilena son el ajiaco, los anticuchos, los asados, la calapurca, el cancato, la carbonada, la cazuela, el chapalele, el charquicán, el curanto, las empanadas de pino, las humitas, el pastel de choclo, el pastel de papa, el pescado frito, el pulmay y el tomaticán, entre otros. El vino chileno es internacionalmente conocido por su aroma, calidad y cuerpo, lo que lo ha llevado a obtener premios mundiales.

En Chile de junio a septiembre es posible practicar deportes de invierno, principalmente esquí y snowboarding. A lo largo de la cordillera de los Andes, entre las regiones de Valparaíso y Magallanes y Antártica Chilena, existen dieciocho centros de esquí de calidad internacional,138139 como Portillo, el más antiguo centro de esquí de América del Sur.

Santiago de Chile es una ciudad. Es bastante tranquila y segura. Merece la pena recorrer su centro histórico que se sitúa alrededor de la Plaza de Armas, subir a los cerros de Santa Lucía y San Cristóbal para contemplar bonitas vistas de la ciudad y las cordilleras o pasear por el barrio animado de Bellavista y no se puede dejar de visitar el Mercado Central de Santiago, y degustar sus exquisitos pescados.

Otros lugares de interés para visitar son Valparaíso, Puerto Varas, el desierto de Atacama, las islas de Chiloé, Pucón, Villarrica  y  como no, la Isla de Pascua, hay pocos lugares más místicos en nuestro planeta que éste, es  realmente fascinante. Situada en medio del Pacífico a más de 5 horas de vuelo del continente, la Isla de Pascua es el lugar habitado más remoto de nuestro planeta. El principal atractivo de la isla son las misteriosas estatuas (moais) que se encuentran en muchos puntos de la isla.