Hoy viajamos a Marruecos

Marruecos está situado en el norte de África y bañado tanto por el mar Mediterráneo como por el océano Atlántico. Dispone de una gran riqueza geográfica, ofreciendo paisajes rurales, montañosos o desérticos sabiendo combinar esta diversidad con una auténtica responsabilidad ecológica.

Marruecos es un país milenario, heredero de siglos de tradición sin embargo, no hay nada prefijado. Su cultura está viva y la encarnan día tras día los pequeños gestos cotidianos, las fiestas, los rituales y las costumbres. Aunque fiel a sus tradiciones, Marruecos también ofrece todas las ventajas de una sociedad moderna. Es un destino apasionante que nos traslada a otra época, cultura, olores, colores y sabores.

Una de las mejores maneras de descubrir un país es recorrerlo a pie y Marruecos invita especialmente a ser descubierto así. Los valles del Atlas, del Anti-Atlas y del Rif, con sus aldeas escondidas, sus caminos de mulas, sus áreas prácticamente inaccesibles a cualquier otro medio de transporte, constituyen un paraíso para los amantes del senderismo. La costa atlántica o el gran sur son otras zonas que, visitadas al ritmo de nuestros pasos, no dejarán de sorprendernos.

Rabat, su capital, es una ciudad moderna, pero todavía esconde las callejuelas por donde caminaron los piratas que la fundaron.

 Entre sus bellas ciudades, se destaca : Marrakech, la antigua ciudad imperial; Tánger, con sus hermosas playas, su puerto y la Plaza de la Alcazaba; Fez, con sus palacios y mansiones, el Barrio Andaluz y la histórica mezquita Al Karaouin del siglo IX; Chefchaouen, en las faldas de los montes Tisouka, con sus cinco puertas, y sus callecitas serpenteantes que conducen a la Plaza Uta el-Hammam. y Cassablanca, el corazón cosmopolita, industrial y económico de Marruecos.