LIMPIEZA FACIAL CON ACEITES

Una buena alternativa para limpiar o lavar tu rostro es un aceite esencial empleado como tratamiento cosmético, debido a que le brinda los nutrientes que ha perdido con el tiempo. 

Para aplicar un aceite esencial, distribuye una cantidad equivalente a la punta de un dedo con pequeños contactos en el rostro, distribuye el aceite utilizando movimientos circulares, esta aplicación y distribución debe efectuarse sin presionar la piel.

Al emplear un aceite esencial,  guarda una distancia de aproximadamente 1 cm entre el final de los párpados y los ángulos de los ojos ,inicia con la frente y continúa lentamente hacia ambos lados del rostro. Cada vez que apliques un aceite esencial en tu rostro para una adecuada limpieza facial, aprovecha para darle el mismo tratamiento a tu cuello y escote y nunca debes aplicarlos concentrados, sino diluidos en un aceite portador. 


Beneficios: 

 Nutrientes: Un aceite esencial ayuda a reparar la piel gracias a las propiedades de la fruta, vegetal o hierba con la que está hecho, aportándole más nutrientes a la piel para conservar su estructura y elasticidad.


 Hidratación: Regenera la piel seca recuperando la humedad perdida durante el día, pero bebe mucha agua.
 Tono de piel: Recobra y mejora el tono natural de tu piel con una aplicación frecuente, debido a sus agentes regeneradores de células y tejidos, además de reducir las manchas y cicatrices.


 Rejuvenecimiento: Las propiedades de un aceite esencial te permiten reducir y atenuar las arrugas y líneas de expresión en tu rostro.

Limpieza: Si lo aplicas por la mañana, ayuda a remover el exceso de células muertas generadas durante el sueño, además de brindarle frescura y brillo a tu piel. Si se aplica por la noche, te permite remover profundamente los residuos del maquillaje para una correcta respiración de la piel.

 Relajación: Además de una adecuada limpieza facial, el aroma de un aceite esencial puede incidir en tu estado de ánimo de acuerdo con sus propiedades, por lo que son empleados en diversas terapias alternativas.

 Aceites naturales: Si tu rostro genera demasiados aceites naturales y grasas, un aceite esencial puede equilibrar el funcionamiento de las glándulas encargadas de generar ese exceso de grasa y el ph de la piel.

Actualmente puedes encontrar los diversos aceites esenciales en muchos productos cosméticos, como las aguas tonificantes, cremas, jabones y lociones.




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