Menopausia y alimentación

La menopausia se asocia a cambios fisiológicos que aumentan el riesgo y aparición de diversas patologías en la mujer. La disminución en la producción de estrógenos, altera diversas funciones en el organismo, entre ellas la mineralización ósea, lo que se traduce en enfermedades como la osteoporosis.

Un mayor cansancio, aumento de peso, presión arterial y triglicéridos en sangre, resistencia a la insulina, los temidos sofocos, cambios de humor y de comportamiento se asocian a esta disminución de las hormonas femeninas a partir de los 45-50 años.

Los cambios hormonales durante la menopausia, sumados a los hábitos de vida, antecedentes familiares y alimentación favorecen el aumento del número de mujeres que a medio y largo plazo padecerán enfermedades cardiovasculares. Existe abundante evidencia científica de que la dieta es un factor que influye directamente en el perfil del riesgo cardiovascular.

Un mayor consumo de grasas mono insaturadas, omega 3, fibra, potasio, calcio o magnesio, reducen considerablemente este riesgo, mantienen a raya algunos síntomas post-menopáusicos y ayuda a evitar otras enfermedades asociadas. Por tanto, reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular y mejorar algunos síntomas de la menopausia está en nuestra mano

Desde la Asociación Americana del Corazón, recomiendan ciertas pautas alimenticias y hábitos de vida como evitar el sedentarismo, el consumo de tabaco o las grasas saturadas. El objetivo final es disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y mejorar la calidad de vida y su entorno.

Aumentar el consumo de cereales integrales, frutas, verduras, hortalizas de temporada, lácteos desnatados, proteínas y grasas de calidad (huevos, carnes magras, pescado azul, frutos secos) disminuye en la mujer hasta un 33% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y mejoran su calidad de vida con respecto a los efectos de la menopausia en su organismo.

Sin duda, unas pautas alimenticias personalizadas y adaptadas a las necesidades de cada mujer, hacen que mejore su calidad de vida de manera considerable. ¿Cuándo empezamos?

Artículo gentileza de Cristinatur